domingo 30 de agosto de 2009

¿Se me acabó el tiempo de Lolita?

Si es así... no quiero que sea....

Ciertamente, es innegable mi promiscuidad y mi interés por "hombres interesantes para una noche", pero una cosa es eso... y otra que sea una lolita pasada de moda o que sea adicta a aventuras. Aún me pitan los coches por la calle...

No es ni un alarde de poderío femenino, ni tampoco es el golferío... no me paso el día con uno ni con otro... solo que la vida me brinda aventuras que me enseñan mundos diferentes que no había pensado nunca; o personas, con experiencias tan diferentes, que fueron impensables para mi y que me encanta conocer.

¿Riesgo? siempre hay. Y sabias son las palabras de mi amiga al decirme que vivo al filo de la navaja y dios quiera que no me pase nada. Pero no nací para quedarme sentada en un banco viendo la vida pasar, aunque hubo un tiempo que lo desee con toda la fuerza del universo, por tener un alma cansada...pero decidí levantarme de aquel banco para saltar a la escena de la vida. De todos modos, tengo que empezar a pensar que mis aventuras no son un precendente de que no pasa nada, si no que fue pura suerte que siga con vida y ejemplos de lo que no se debe volver a hacer (aunque hubiesen salido bien).

Todo esta disputa comenzó cuando en Cuba, una amiga y yo, nos fuimos con unos cubanos. La verdad, es que aquello podia haber salido con un dramático final. Pero nadie puede imaginarse lo que supuso para mi, andar descalza por aquellos pasillos de un hotel de 3 estrellas, embriagada por la copa de vino que llevaba en la mano,a las 9 de la mañana. Seguramente él fuese mafioso... qué se yo... y ya qué más me da...(a toro pasado, quedó como una historia que recordaré toda mi vida y me la llevaré a la tumba como una de las más grandes). Mientras mi amiga, cosa que yo no puedo decir, pasaba su rato, yo hablaba de huracanes. El caso es que mis amigas dijeron que corria mucho peligro... y no les faltó razón. Pero a Cuba, por arriesgado que parezca, fui a eso... a preguntarle a un Cubano si Fidel estaba vivo o muerto. Quería sumergirme en una conversación sin precedentes, con gente que no volveria a ver, con personas con una vida opuesta a la mía... ver amanecer en el Malecón con unos Cubanos... para mí, no tiene precio (y vuelvo a decir: a toro pasado, que gracias a dios no me salió mal la jugada, si no...pudiese ser que ahora llorásemos como nadie...).

A nadie le recomiendo mis aventuras. Y si en un futuro tengo una hija, que se prepare... porque jamás le recomendaré mi vida y la protegeré con uñas y dientes como una gata. Pero yo de momento la sigo viviendo... aun asumiendo la adrenalina de toda ella...

Desde entonces me ven como un peligro.

Mi última batallita, pudo ser un riesgo... y tengo que convencerme que lo de Cuba fue un milagro y que esto también puede serlo, al igual que es un milagro que un Huracán no terminé con los boricuas pese a tener un grado superior a cinco... Lo peor de todo es que un huracán supone viento muy fuerte en una dirección, tranquilidad, y viento fuerte en el otro sentido... y sé que mi vida será igual...Viento en ambas direcciones con momentos de calma.

Espero que pase pronto este huracán...